Homero, el dragón aventurero

Texto: Félix Jiménez Moreno

Ilustración: Óscar Herrero Galán

 

 

Homero es un dragón. Un dragón enorme. Tan grande como su pasión por la lectura. Por eso atesora una magnífica biblioteca.

-¿Quieres que te lea otro cuento? –me pregunta.

-Por supuesto –contesto.

Homero carraspea para aclararse la garganta y unas nubecitas de humo se le escapan entre los dientes.

 -Esta historia trata de un hermoso valle. Uno de los lugares más bellos que existen…

Homero va pasando las páginas, entonando perfectamente cada frase, hasta llegar a la palabra FIN.

-¿Te ha gustado? –me pregunta, cerrando el libro.

-¡Es una maravilla! Me encantaría conocer ese lugar.

                -¡Eso está hecho! ¡Sube!

Entonces trepo por su cuello y me agarro con fuerza a los cuernos que sobresalen de su cabeza.

Homero se incorpora con cuidado y comienza a mover sus alas. Toma impulso y salta hacia el cielo.

                -Es por allí, hacia el este –digo-. Tienes que girar un poco a la derecha.

Homero agita sus alas con fuerza. Se nota que está impaciente por llegar. El viaje dura un suspiro.

                -¡Ahí está! ¡Justo delante! –Grito con emoción.

                -¿Es todo tan bonito como en el libro? –Pregunta Homero.

                -Es aún más increíble. Todo es más verde y las montañas son más altas y las torres y el palacio de la ciudad resplandecen como el fuego.

                -Ojalá pudiera verlo –dice Homero, con un deje de tristeza, pero enseguida recupera su buen humor-. Da igual. ¡Bajemos!

Sí, Homero es un dragón ciego. En sus libros no hay letras impresas, sino puntos en relieve que Homero lee pasando suavemente las garras por encima.

Formamos un equipo: Homero lee los libros en voz alta y yo le ayudo a encontrar los lugares que en ellos se describen, para así conocerlos en persona (en su caso, en dragón).

Yo le explico con detalle todo lo que veo, pero Homero no se conforma con mis descripciones porque, como él dice, ¿acaso no tenemos otros sentidos, además de la vista?

                -¿Dónde está el bosque? –pregunta Homero.

                -Tienes que girar un poco hacia tu izquierda –le digo.

Homero desciende hasta rozar las copas de los árboles con la tripa. Las cosquillas le hacen reír y, cuando esto ocurre, pequeñas llamaradas le salen por la boca y unos curiosos aros de humo se le escapan por los orificios de la nariz.

                -¡Qué bien huele el bosque! –grita Homero, eufórico-. Y… ¿qué es ese sonido?

                -Es el río, que serpentea por el valle –le digo.

Cuando llegamos a la ciudad, una multitud nos recibe entusiasmada.

                -¿De dónde sale esa música? –pregunta Homero.

                -Es una banda que toca en nuestro honor.

Las autoridades nos ofrecen un auténtico festín. La comida y la bebida están deliciosas y Homero y yo comemos hasta no poder más.

Entonces decidimos partir, pues no queremos que se nos haga de noche.

                -Qué cansado estoy, me voy a dormir –dice Homero cuando llegamos a casa.

Yo me acurruco a su lado para estar calentito. Cierro los ojos y, mientras me voy quedando dormido, intento imaginar qué historia me contará Homero mañana y a qué fantástico lugar viajaremos juntos.

 

 

Óscar Herrero Galán, autor de "El niño molecular" de edebé, y de "Cierra los ojos" de Rubiños. En ambos es también autor de los dibujos. También ha realizado ilustraciones para los libros "Celtiberia: en los reinos de Lug" y "Celtiberia: arde Iberia" de Angel L. Gallero para la editorial Rubiños-1860, "Zero" y "Doble Zero", de Morgan Dark, también para Rubiños-1860. Más ilustraciones: "So Cal so Cool" un libro de viajes para Rector Tales, en Estados Unidos, y "Las Tres coronas, el puente de los moribundos", de R.M Ameigenda, para La Biblioteca del Laberinto.Ultimamente ha trabajado haciendo layouts para la película "Memorias de un Hombre en pijama".

 

Félix Jiménez Moreno (Madrid, 1972) Estudió Gestión y Administración Pública en la Universidad Complutense. Ha trabajado en la Biblioteca Regional de Madrid y en varios colegios. De su experiencia con los libros y del contacto directo con los niños surgió el impulso de escribir literatura infantil. Fue finalista del XXII Premio Edebé, con “El dentista de Drácula” (Publicado por Edebé en septiembre de 2015) y ganador del V Certamen de Microrrelatos “El Globo Sonda” (2017) con la obra “Despierta”.

 

Puedes escuchar el cuento en las voces de Pilar y José:​