Dakari

El Dragón de Biblioteca

 

Texto: Mamen Sánchez

Ilustración: TaCaLo

 

 

Había una vez un dragón de biblioteca, con lentes de miope y dolor de espalda. Amante de los relatos de aventuras y de las novelas de caballería. Coleccionista de enciclopedias, devorador de historias.

 

Dentro de su cueva se amontonaban miles de libros, que esperaba poder
leer algún día. Pero tenía un problema: su aliento de fuego En cuanto se descuidaba, abrasaba las páginas con las llamaradas que lanzaba por su boca. Estaba condenado a leer de hito en hito, deprisa y corriendo, conteniendo la respiración, entre bocanada y bocanada de aire. Leía a trompicones. Por culpa de esta contrariedad, la mitad de su biblioteca había quedado reducida a cenizas.


Es cierta la mala fama de los dragones y su inclinación natural a secuestrar princesas para merendárselas. Pero éste solo quería que alguien le contara cuentos y leyera para él. Por eso se llevó a la hija del rey de lo alto de la torre donde la había encerrado su malvada madrastra. No se merecía el doloroso castigo del valiente soldado que acudió a rescatarla.


Ahora tiene que leer de pie. ¡Qué puntería! La lanza del caballero le acertó en todo el trasero.

 

 

 

Podéis escucharlo en la voz de Pilar: